BEIRUTH, Capital de la República de Líbano, zona del Mediterráneo, EN EL MEDIO ORIENTE, Mayo 07 (SAN).- La jornada de huelga general convocada contra el Gobierno de Líbano mantiene paralizada la capital, Beirut, donde los principales accesos están cortados por barricadas y neumáticos en llamas y el aeropuerto ha tenido que suspender el servicio. La huelga, convocada por sindicatos y grupos de oposición en protesta por los bajos salarios y el aumento de los precios, cuenta principalmente con el apoyo de Hezbolá, el partido chií que aglutina la oposición al Gabinete de Fuad Siniora. Pese a las barricadas, la ciudad está vacía y en calma, en gran parte debido al enorme despliegue de personal de seguridad,
Las fuerzas de seguridad y el Ejército se han desplegado en las principales zonas de la capital libanesa para evitar choques entre los simpatizantes de la oposición y los del Gobierno antisirio. Sin embargo, ya se ha han registrado graves incidentes en Beirut, donde un desconocido ha arrojado un artefacto explosivo sobre una posición militar, y ha herido a dos soldados y tres civiles.
Las televisiones libanesas han mostrado imágenes de hombres armados y enmascarados, mientras que la policía ha puesto alambres de espinos en una calle que conduce a la residencial del líder druso Walid Yumblat, por temor a un ataque. También se han reforzado las medidas de seguridad alrededor del Banco central del Líbano (BDL) donde se concentrarán los manifestantes, y de los ministerios del Interior y Turismo, frente a la primera institución.
Dirigentes políticos, tanto de la oposición apoyada por Siria e Irán como de la mayoría apoyada por los países occidentales, habían manifestado el temor a que las manifestaciones degeneran en confrontaciones entre las dos facciones y se acrecentara la inestabilidad. Hezbolá encabeza una campaña contra el Gobierno del primer ministro Fouad Siniora desde noviembre de 2006, en la crisis política más profunda de Líbano desde la guerra civil que sufrió este país.
La Confederación General de Trabajadores Libaneses (CGTL), cercana a la oposición, anunció ayer que mantendría la convocatoria de huelga anunciada a pesar del aumento del salario mínimo que aceptó el Ejecutivo tras una reunión de diez horas con los sindicatos.
Hezbolá ha hecho un llamamiento a sus seguidores para secundar la huelga. "Debe ser un grito contra la destrucción sistemática por el gobierno de la economía, de la sociedad y de los derechos de los ciudadanos", afirman los responsables del grupo chií.