 | |  El sueño de ochenta artistas chinos llegó a México. "My Dream" (Mi sueño) se presentó este domingo en el Zócalo de la Ciudad de México y cautivó a cuatro mil personas que se dieron cita en el primer cuadro de la capital mexicana. | | | |
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Ciudad de México, ESTADOS UNIDOS DE MEXICO, 22 julio (SAN).- El sueño de ochenta artistas chinos llegó a México. "My Dream" (Mi sueño) se presentó este domingo en el Zócalo de la Ciudad de México y cautivó a cuatro mil personas que se dieron cita en el primer cuadro de la capital mexicana.
El espectáculo duró apenas una hora y quince minutos, lo suficiente para que el sincretismo de voluntad y belleza del Grupo Artístico de Minusválidos de China demostrara su responsabilidad social a través del arte.
La perfección en lo imperfecto resume la danza, el teatro y la música de My Dream una de las cuatro atracciones del intercambio cultural Experimentar China en México que arrancó el pasado 20 de julio y concluirá el 18 de agosto.
Un sueño ayuda a marcarte un objetivo. Después, sólo necesitas un esfuerzo para convertirlo en realidad, dijo Tai Lihua, quien se expresó en el lenguaje de señas, tiene 31 años, una sordera que sufre desde los dos años y un sueño desde niña: bailar.
Tai Lihua es la bailarina principal del acto Avalokitsevara Bodhisattva de mil brazos, la danza que abrió el espectáculo que ha recorrido con gran éxito el mundo y es una de las principales seducciones de las artes chinas.
Con un vestuario de luces amarillas, incluida la corona, el movimiento de los brazos de 16 bailarines simuló un organismo que se contraía al ritmo de la música, algo sorprendente por la sensibilidad de sus actores que más que escuchar la música, la sienten.
La veracidad, el esteticismo, la conmoción y la superación se reflejaron en cada una de las distintas disciplinas de las bellas artes.
En la música: Zumulaiti, una cantante con discapacidad física, y Yang Haitao quien carece de sus capacidades visuales, le pusieron voz a dos canciones que a través de sus palabras dieron un mensaje de amor.
Son voces especiales que fueron reconocidas por los espectadores mexicanos, que si bien al principio no entendieron el lenguaje chino, la dulzura de sus interpretes fue suficiente para que se dieran cuenta que le cantaban a los sueños como el motor de la voluntad.
Enseguida llegó un solista de la Orquesta de Discapacitados Visuales quien con su Er-hu (instrumento de cuerdas típico de China) demostró que su mayor sensibilidad es la auditiva, misma que transmitió a los oídos de todos los presentes en la plaza más importante de México.
En la danza: Huang Yangguang, el hombre que perdió sus brazos a los dos años, le dio frescura a la tarde con el baile Brotes Verdes que simbolizado a la teoría de los colores representó la vida.
En el teatro: Cruce de Caminos, un acto de Opera China actuado por dos artistas sordomudos, tuvo su valor en la coordinación entre la música interpretada por los débiles visuales y los actores que entre la comicidad de sus escenas sensibilizaron a los espectadores.
Por último We are de World significó el himno de despedida para el Conjunto Artístico de Discapacitados de China que concluyó así su presentación gratuita en el Zócalo de la Ciudad de México.
My Dream es un espectáculo sublime, sorprendente que trasmitió al público mexicano una sensibilidad conmovedora.
La belleza y la voluntad se pueden apreciar en la actuación de sus artistas que han utilizado sus sueños como el motor de sus deseos por convertir sus discapacidades físicas en virtudes expresadas a través del arte y el espíritu.