 | |  El vicepresidente Ramón Carrizález dijo que el gobierno expropiará el ciento por ciento de la filial de la cementera mexicana Cemex tras el fracaso de las negociaciones entre las partes para concertar una participación mayoritaria del estado. | |
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CARACAS, Capital de la República Bolivariana de Venezuela, País Andino-Amazónico y Bolivariano, Miembro de UNASUR, EN EL SUR DE AMERICA, 19 Agosto 2008 (SAN).- El gobierno de Venezuela nacionalizó hoy la industria cementera del país en una medida que afectó a la gigante Cemex, de México, y las empresas Lafarge, de Francia, y Holcim, de Suiza.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo que la expropiación total o parcial de las tres empresas reducirá los precios del cemento y la construcción de viviendas en el país sudamericano.
El cemento en Venezuela era el más caro del mundo, porque el precio lo controlaban las tres compañías, aseguró Chávez en un discurso televisado.
El mandatario izquierdista incluyó al cemento en sus proyectos de nacionalizaciones totales o parciales de sectores económicos estratégicos, como los hidrocarburos, la electricidad y las telecomunicaciones.
El gobierno venezolano decidió asumir el control de los activos que le correspondan en las tres cementeras a partir de la medianoche del lunes (o el primer segundo del martes), con la entrada en vigencia el decreto expropiatorio.
Las cementeras pasan a control del gobierno conforme al decreto expropiatorio del sector emitido el 18 de junio, que prevé la conclusión de la transferencia de las acciones a más tardar el 31 de diciembre.
El vicepresidente Ramón Carrizález dijo que el gobierno expropiará el ciento por ciento de la filial de la cementera mexicana Cemex tras el fracaso de las negociaciones entre las partes para concertar una participación mayoritaria del estado.
En el caso de Lafarge el gobierno tendrá una participación mayoritaria de 89% por ciento y en la de Holcim, de 85 por ciento.
Los directivos de Lafarge y Holcim suscribieron los acuerdos para la transferencia de las acciones de ambas compañías al gobierno.
Un acuerdo con Cemex ha sido imposible para lograr una participación mayoritaria del gobierno y la nacionalización alcanzará el ciento por ciento, dijo el vicemandatario.
Carrizales dijo que la filial de Cemex en Venezuela tiene problemas ambientales y su valor no puede sobrepasar el negociado con las otras dos cementeras.
Carrizales dijo que el gobierno acordó pagar USD $257 doscientos cincuenta y siete millones de dólares por el 89% por ciento de Lafarge y USD $582 quinientos ochenta y dos millones de dólares por el 85% por ciento de Holcim.
La cementera Cemex pedía USD $1,300 mil trecientos millones de dólares por sus activos en Venezuela.
La intención inicial del gobierno venezolano era tener una participación mayoritaria de 60% por ciento en las filiales de las tres cementeras en el país.
El decreto de nacionalización de la industria petrolera emitido por Chávez prevé un periodo de negociación de 60 días, aunque es renovable.