 | |  Barack Obama prosigue en Chicago, temporalmente la capital política del país, sus contactos con el objetivo de tener listo su Gobierno, o al menos los principales cargos, en los primeros días de diciembre. | |
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CHICAGO, Ciudad del Estado de Illinois, USA, EN EL NORTE DE AMERICA, 20 Noviembre 2008 (SAN).- Mientras Michelle Obama busca en Washington colegio para sus hijas, Sasha y Malia, y éstas dan un primer vistazo a las que serán sus habitaciones en la Casa Blanca, Barack Obama prosigue en Chicago, temporalmente la capital política del país, sus contactos con el objetivo de tener listo su Gobierno, o al menos los principales cargos, en los primeros días de diciembre. El presidente electo intenta, según fuentes del equipo de transición, que los nuevos altos cargos tengan al menos un mes para preparar convenientemente el acceso al poder y adquirir capacidad para tomar decisiones desde el primer día.
Eric Holder, un veterano del Departamento de Justicia, donde ya sirvió como número dos durante un periodo de la Administración de Bill Clinton -un mérito que se está haciendo norma entre los nuevos nombramientos- parece ser el hombre elegido para el cargo de fiscal general, de acuerdo a distintas fuentes citadas por los medios de comunicación.
La oficina del presidente electo no se ha pronunciado aún sobre esa posibilidad. Pero Holder, que sería el primer negro al frente de Justicia, es considerado un estrecho aliado de Obama y su nombre sonó desde el primer día como el favorito para ese cargo, por su solvencia y sólida reputación como fiscal.
En contra tiene, sólo, un par de episodios polémicos. Uno es la autorización dada, por orden de su jefa entonces, Janet Reno, para el asalto en 2000 a la casa en la que se encontraba en Miami el niño cubano Elián González. El segundo, potencialmente más delicado en el proceso de confirmación en el Congreso, es su responsabilidad en el perdón para el financiero Marc Rich en los últimos días del Gobierno de Clinton [Rich, acusado de evasión de impuestos y comercio ilegal con Irán, había huido del país].
Éstos y otros aspectos de la biografía de Holder están todavía siendo estudiados antes de anunciarse una decisión. Con Holder, el equipo de transición entra ya en la fase final del proceso para ocupar los cuatro principales puestos del Gobierno. La lista de candidatos se ha reducido considerablemente en todos ellos, pero quedan todavía dudas por resolver y pueden aún transcurrir días o semanas hasta que éstas se despejen.
Para el Departamento de Defensa sigue situado en primera línea su actual ocupante, Robert Gates, cuya gestión ha merecido la admiración de Obama. Pero su entorno sigue revisando el expediente del aspirante y debatiendo sobre la conveniencia de colocar a un republicano y antiguo servidor de George Bush en un puesto de tanta relevancia.
Para el Departamento del Tesoro, que parecía el más urgente de ocupar, las quinielas se han abierto en los últimos días. El primer favorito, Lawrence Summers, antiguo ocupante de ese puesto, ha perdido algunos puntos por el riesgo de que su conflicto con las organizaciones feministas, que le obligó a dimitir como presidente de la Universidad de Harvard, sea resucitado ahora.
El nombre de Timothy Geithner, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, también parece haber perdido valor, mientras que entran en las apuestas de los medios de comunicación los de otro ex secretario del Tesoro, Robert Rubin, y el gobernador de Nueva Jersey, Jon Corzine.
La incertidumbre ha crecido también en torno a Hillary Clinton y su nombramiento como secretaria de Estado. Las sospechas de que las actividades privadas de su marido, Bill Clinton, que ha hecho una fortuna personal desde que salió de la Casa Blanca pronunciando discursos en el extranjero y asesorando a algunas figuras de controvertida conducta, pudieran perjudicar al conjunto de la Administración de Obama se han presentado como un obstáculo serio.
Fuentes periodísticas aseguraron ayer que, para despejar esas sospechas, Bill Clinton se ha ofrecido a poner a disposición del equipo de Obama todos los datos que crean necesarios. Quizá no sea suficiente. The New York Times informaba ayer que Hillary Clinton está considerando la posibilidad de rechazar la oferta del presidente electo.
Más claro parece, por ahora, el nombramiento para la que puede considerarse la quinta secretaría en orden de importancia, la de Salud y Recursos Humanos, donde la prensa situaba ayer con alta probabilidad a un peso pesado del Congreso, Tom Daschle.
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Obama pone a una mujer al frente de la seguridad nacional
Janet Napolitano fue la primera mujer en alcanzar la fiscalía general.- Penny Pritzker, asistente financiera de la campaña, será secretaria de Comercio
CHICAGO, Ciudad del Estado de Illinois, USA, EN EL NORTE DE AMERICA, 20 Noviembre 2008 (SAN).- El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, prosigue en Chicago, temporalmente la capital política del país, sus contactos con el objetivo de tener listo su Gobierno para principios de diciembre, o al menos los principales cargos. Las últimas incorporaciones a una lista que no ha dejado de crecer durante esta semana se encuentran en las secretarías de seguridad nacional y comercio.
Según informa la cadena CNN, Obama ha escogido a la gobernadora demócrata en Arizona, Janet Napolitano, como jefa del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, y a su asistente financiera, Penny Pritzker, como secretaria de Comercio en el próximo gobierno estadounidense.
Napolitano, gobernadora de Arizona desde 2002, ha llevado una larga y exitosa carrera como jurista en el Estado de Arizona que comenzó en 1983. Desde principios de la década de los noventa, su carrera judicial al servicio de los organismos públicos como la Corte Federal giró hacia al ámbito privado al trabajar y ofrecer sus conocimientos voluntariamente al Partido Demócrata. En 1993, el presidente Bill Clinton la eligió como fiscal de Arizona, en 1998 dio el gran salto como fiscal general, convirtiéndose en la primera mujer en alcanzar esa posición.
El pulso de Napolitano no tiembla con facilidad y eso parece que ha convencido a Obama. Pragmática y decidida, Washington ve en esta política una figura independiente que no se casa con demócratas ni republicanos. Como gobernadora de Arizona, un Estado fronterizo con México, Napolitano tiene su principal caballo de batalla en la inmigración ilegal y desde hace años viene pidiendo la modernización de las leyes migratorias. Enfadó al ala izquierda demócrata por hacer uso de la Guardia Nacional para patrullar la frontera, mientras en cambio hizo lo mismo con los republicanos más conservadores por patrocinar un programa que invitaba a trabajadores inmigrantes a trabajar en Arizona.
Pritzker, conocida mujer de negocios de Chicago y principal asistente financiera de la campaña de Obama, era la favorita en todas las apuestas para ocupar el cargo en la secretaría de Comercio. Vieja amiga del presidente electo, Pritzker fue la principal responsable de captar los fondos de financiación de la campaña presidencial. Dentro de una de las familias empresariales más reconocidas del país, su dinastía financiera incluye la cadena hotelera Hyatt, casinos y otros importantes negocios.
SECRETARIO DE SALUD
Con estas incorporaciones de última hora y en plena transición de poderes en la Casa Blanca, el equipo de Obama empieza a tener perfilados los principales cargos de la próxima administración norteamericana. Ayer el futuro presidente de Estados Unidos escogió al veterano político demócrata Tom Daschle para el cargo de secretario de Salud en su futuro gabinete.
Daschle, que fue senador por Dakota del Sur durante 28 años, fue de los primeros líderes demócratas en apoyar a Obama en las primarias del partido para elegir candidato a la Casa Blanca. El ex senador ya dirigía el grupo de trabajo de Salud en el equipo de Obama. Tendrá la difícil tarea de sacar adelante el programa de Salud de Obama, que ha prometido extender la cobertura sanitaria a los 47 millones de ciudadanos que carecen de seguro médico. Ha negociado con el equipo del presidente electo ser el nuevo zar encargado de coordinar la política sanitaria del Gobierno.
Según la CNN, la relevancia de esa doble función es que sería Daschle, y no los funcionarios de la residencia oficial, el que escribiría el plan de Salud que Obama prevé enviar el próximo año al Congreso para su aprobación.
Amigos del político citados por el New York Times aseguran que esta fue una de las condiciones que puso para aceptar el cargo: Daschle no quería encabezar un gran aparato burocrático, sino formar parte del rediseño del sistema de salud, materia sobre la publicó un libro en febrero de este año titulado: Crucial: qué podemos hacer con la crisis de la atención sanitaria
Daschle fue líder de la mayoría demócrata en el Senado entre 2001 y 2003 y portavoz del partido entre 1994 y 2004. Desde que perdiera su puesto como senador por Dakota del Sur en las elecciones de 2004, trabajaba como asesor del bufete de abogados Altson & Bird.
CONSEJEROS
El equipo de transición del demócrata ha anunciado también el nombramiento de David Axelrod, uno de los asesores más apreciados por Obama, consejero de la Casa Blanca. A Axelrod, estratega del presidente electo durante la campaña y asesor político, se le considera uno de los hombres cruciales en la victoria de Obama sobre el republicano John McCain del pasado 4 de noviembre. Junto a él, estará Gregory B. Craig, como uno de los más importantes consejeros de la nueva administración de la Casa Blanca. Craig fue el abogado defensor del juicio contra Bill Clinton.
Según fuentes del equipo de Obama, el presidente electo intenta que los altos cargos tengan al menos un mes para preparar sus departamentos. Esta semana se ha conocido que Eric Holder, un veterano del Departamento de Justicia, número dos con Bill Clinton, estará al frente de la fiscalía general. Mientras tanto, para la cartera de Defensa, sigue situado en primera línea su actual ocupante, Robert Gates, cuya gestión ha merecido la admiración de Obama.