 | |  El Tribunal Supremo hondureño advierte a Insulza de que la salida de Zelaya es "irreversible" - Este sábado concluye el plazo del ultimátum lanzado por el organismo para la restitución del presidente depuesto
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TEGUCIGALPA, Capital de la República de Honduras, País Centroamericano, EN EL CENTRO DE AMERICA, 03 Julio 2009 (SAN).- La primera reunión del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Honduras no ha logrado desbloquear la crisis política que atraviesa el país. José Miguel Insulza, que ha viajado a Tegucigalpa este viernes para pedir la restitución del presidente Manuel Zelaya, derrocado el pasado domingo por los militares, se entrevistó nada más llegar con el presidente de la Corte Suprema de Justicia del país, Jorge Rivera, quien le advirtió de que la salida del poder del mandatario depuesto "es irreversible", según ha informado una fuente judicial.
Insulza, que aterrizó en la capital hondureña entre fuertes medidas de seguridad, en una jornada en la que los seguidores y detractores de Zelaya protagonizaron las manifestaciones más numerosas desde el comienzo de la crisis, tiene previsto entrevistarse también con diputados, representantes de sectores sindicales y de la sociedad civil, pero no con el presidente nombrado el domingo, Roberto Micheletti, a pesar de que éste ha mostrado su disposición a mantener un encuentro.
Micheletti está completamente aislado internacionalmente, pero es respaldado por los poderes judicial y legislativo, por las Fuerzas Armadas y un sector de la población.
El secretario general de la OEA, que en la noche del miércoles dio un ultimátum de 72 horas al nuevo Gobierno hondureño para que reponga en el poder a Zelaya, busca que las autoridades que ejercen el poder desde el domingo "cambien lo que han estado haciendo" hasta ahora y "encuentren maneras de retornar a la normalidad" en un país sumido en una profunda crisis política desde entonces.
Tras la llegada de Insulza, el nuevo canciller [ministro de Exteriores], Enrique Ortez, declaró a medios locales que la presencia del secretario general implicaba "un reconocimiento" del Gobierno de Micheletti, al subrayar que "el mundo sabe que (el secretario) está en Honduras y protegido por el Gobierno". Ortez también aseguró que si Insulza iba "a exigir la restitución del presidente Manuel Zelaya, mejor que no venga", porque eso "no es negociable".
POSIBLE SANCIÓN CONTRA HONDURAS
Si el secretario general de la OEA no consigue nada en su viaje, el principal efecto puede ser una suspensión de la participación de Honduras en la Organización de Estados Americanos (OEA), que en toda su historia sólo ha tomado una vez una decisión semejante, en 1962 en contra de Cuba, que aún no ha regresado. Este sábado, justo cuando concluye el plazo del ultimátum, el organismo ha convocado en Washington la segunda parte de una Asamblea General extraordinaria para escuchar el informe sobre las gestiones diplomáticas realizadas por Insulza.
Mientras, el presidente depuesto, que partió este viernes de El Salvador con rumbo desconocido, se propone regresar a Honduras una vez que concluya el plazo de la OEA, aunque no ha concretado la fecha. Su secretario privado, Eduardo Enrique Reina, afirmó por teléfono desde "un lugar seguro" que el depuesto presidente volverá a Honduras independientemente del resultado de la visita de Insulza.
Según han informado fuentes del Gobierno argentino, Zelaya regresará este mismo domingo acompañado de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, y el presidente de la Asamblea General de la ONU, el nicaragüense Miguel D'Escoto.