La Shell anunció a principios del 2007 que el grupo petrolero estadounidense Tesoro Corporation le compró una refinería en California. En RD llegó a darse la información de que Tesoro había comprado también a Refidomsa. Shell Dominicana aclaró en aquel entonces que la presunta venta de sus acciones en el país carecía de veracidad, aunque estaba abierta a ofertas de compra que pudieran surgir a sus negocios en el país.
En mayo de este año los medios impresos recogieron la nota de que los representantes de la Shell informaron que ya habían recibido y revisado propuestas de potenciales compradores, locales y extranjeros, y que esperaban la formalización de sus ofertas a mediados de junio. Esas declaraciones se dieron en el marco de una reunión en la Secretaría de Hacienda a la cual asistieron el ingeniero Rafael Maradiaga, representante en RD; Charles Marion, gerente general de Proyectos, y los asesores legales de la empresa. Allí se dejó claro que al completarse la negociación final, "que incluye sus respectivos términos y condiciones" éstos serían presentados al Gobierno, "que tiene el derecho de adquirir las acciones de Refidomsa" en las mismas condiciones, si así lo quisiera.
Las declaraciones de la Shell, tanto a nivel internacional como nacional, dejan claramente establecido que la decisión es para la empresa privada una cuestión estratégica. No tiene que ver con problemas nacionales o con el funcionamiento de Refidomsa.
Sin embargo, cuando el presidente Fernández anunció que el Gobierno estaba interesado en hacer valer su derecho de adquisición, no faltaron algunas opiniones, casi todas de carácter general, oponiéndose a esa intención. El presidente del CONEP, Lisandro Macarrulla, por ejemplo, dijo que ese organismo por principio se opone a la estatización de la Refinería, porque el Estado cumple otros roles que según él no son el manejo de negocios, "sino un ente regulador, de equilibrio, un árbitro". Dijo que deben volver a convocar una licitación, y que la "inversión oficial no debiera hacerse, y todavía hay tiempo para suspenderla".
Por su parte, el presidente de la Cámara Americana, Christopher Paniagua, dijo que esa organización tiene sus inquietudes al respecto, porque envía una "señal mixta" a los agentes económicos sobre el rol y el tamaño del Estado. "Nuestra Cámara cree que el rol apropiado del Estado moderno es ser un ente regulador, con el fin de asegurar el funcionamiento apropiado de los mercados libres donde los agentes económicos del sector privado compiten para proveer bienes y servicios al consumidor, y en el proceso generar riquezas y empleos".
Para ponerle la tapa al pomo, el representante del FMI en el país, Erick Offerdal, declaró que no ve muchas ventajas en la decisión tomada por el gobierno de comprar el otro 50% de REFIDOMSA, perteneciente a la Shell Company, por lo que considera mejor que "esta empresa continúe en manos del sector privado". "No se trata solamente en el caso de RD, sino también de cualquier otro país que atraviese la misma situación, ya que el negocio de la refinación de petróleo es un tema que le compete al sector privado". Las tres coinciden en señalar un posición de "principios"; pero no ofrecen datos concretos que hagan revisable la decisión del gobierno.
Cabría preguntarles ¿por qué no se callan? ¿Por qué insistir en un argumento de principios? Y es que no queda claro, a partir de los argumentos esgrimidos, la razón para tales reacciones pues el tema no es filosófico, desde que el gobierno no ha salido a buscar las acciones de la Shell y su intención no responde a una política general de estatización; no es político, desde que no hay conflictos con el sector privado; no es de intereses particulares, pues el adquiriente es el Estado, quien ya tiene parámetros de mercado para el precio de las acciones.